Y aun tantas horas....
Que lo intente, que lo luche, que lo pruebe, me lo pide la sangre, me lo exijo, me lo pido a mi mismo, no puedo dejar de escarbar dentro de lo que en mi tengo, si tuviera otra cosa, si fuera de otro modo, pero no puedo me empuja, me empujas, si pudiera tener un solo ápice de redención dentro de mis pensamientos, si pudiera clavar las rodillas ante ti y confesarte, no puedo, no puedo, pero no, no puedo…., si tan solo tu nombre ya llena lo que mi recuerdo espera, si son días los que han pasado sin verte y aunque no creas, aunque no veas lo que yo veo, lo que yo siento, aquella sonrisa tuya, aquella mañana, en aquel rincón marcó mi camino, el mismo que traza mi destino.
“Cuento las horas 134 para volver a verte”

