No sabes lo que provocas en mi.
Aunque ya hemos hablado, aunque tu ya lo sabes, lo conoces, aun así, tengo que escribirte, tengo que hacerlo porque se que si vuelvo a decírtelo corro el riesgo de que en humo se convierta, te lo escribo, porque así lo necesito, me nace de dentro y no quiero ni puedo evitarlo.
Del millón de cosas que de la vida vértigo me provocan, el ansia de no verte es y será lo que llegue a matarme, no se porqué a mi llegó la imperiosa necesidad de tener que verte a diario para que el aire que en mis pulmones entra sea haga que respire....

